Cómo siempre, antes de construir nada he tenido que tener en cuenta ciertas premisas:
- Nada de obra, ni agujeros. La casa no tiene pilares, así que hay que buscar otro sistema que lo sustente.
- Evidentemente, debe ser lo suficientemente sólido como para aguantar los golpes.
- A ser posible, debe poderse desmontar fácilmente, para evitar que ocupe mucho sitio en la terraza donde va a ir colocado.
- El precio de todo el conjunto debe ser lo más ajustado posible. Incluso, si es posible, totalmente gratis.
Como se puede ver en la fotografía, la estructura de madera consta de una base, donde se apoyarán los bloques de hormigón, otra madera colocada perpendicularmente con la base, y otra que haga de nervio apoye a la anterior contra la base, también hará que la estructura tenga la suficiente resistencia como para sustentar el mástil adecuadamente. Cuanto más largo sea el nervio que coloquemos, mayor resistencia tendrá el mástil a pandear.
El mástil es lo suficientemente flexible para un makiwara de principiante como este, es madera de pino, de unos 25 mm de espesor y 95 mm de ancho, la altura dependerá de cada uno, y se puede calcular de manera sencilla, la zona de golpeo se colocará a la altura del hombro aproximadamente. El mástil se sujeta a la base por medio de 4 tornillos, con sus respectivas arandelas, tanto delante como atrás, y tuercas. Es preferible es método a los tornillos sin tuerca, porque aguantarán mejor la fuerza que se genera en la base y se evitará que “salten” por los impactos. Además, para reducir el ruido del impacto del mástil contra la base de madera se ha añadido un pequeño recorte que une ambas piezas, esto también podría hacerse con un trozo de goma dura, al mantener en contacto ambas piezas, el ruido se reduce drásticamente.
La zona de golpeo se ha realizado utilizando un trozo de una colchoneta de tatami, del típico de competición WKF, aunque de mayor dureza. Se ha envuelto en varios metros de cuerda de sisal, que espero que sea adecuada, tanto en sentido horizontal como vertical. Para fijarlo al mástil, simplemente he utilizado abrazaderas de plástico bien apretadas.
En definitiva, los bloques aseguran un peso lo suficientemente grande como para que la base no se desplace y ni se levante con los impactos. Quizás en un futuro sería conveniente “fabricar” una estructura metálica que haga de base, sería más caro, pero evitaría el juego que aparecerá en la madera con las vibraciones y los impactos. También sería conveniente añadir otro bloque de hormigón.
El precio total del conjunto es muy ajustado, la cuerda de sisal, 3 €, y el mástil, 3.10€, al tratarse de madera que ya viene cortada y preparada para construir terrazas de maderas, pérgolas, etc. Todo adquirido en una gran superficie de bricolaje. El resto, la madera utilizada para crear la base, simplemente estaba en el trastero de la nueva casa, olvidadas por el anterior inquilino, así que han salido gratis. Evidentemente he aprovechado las herramientas y la tornillería que tenía en casa.
ACTUALIZACIÓN
La estructura de madera NO es lo suficientemente fuerte y no ha aguantado los impactos. Tampoco la tornillería colocada ha sido adecuada, así que la estructura, principalmente el nervio y la perpendicular, han cogido juego -holgura-, lo hace que el makiwara quede inutilizable e inservible.
Una posible solución a este problema sería crear una estructura similar pero metálica y sin tornillos, uniendo las piezas con soldadura.



1 comentarios:
Genial amigo. Eh dado vueltas el internet y nada de makiwara echo en casa a lo latino, me refiero a uno exactamente como el tuyo sin clavarlo al pizo ni nada. Excelente, sigue haci man, espero poder hacerme uno igual con tu idea. Gracias por compartir.
Publicar un comentario en la entrada