Llevo algún tiempo preguntándome que les pasa a los karatekas granadinos.
Muchas veces me pregunto cómo es posible que se realicen cursos con insignes maestros de karate y la afluencia sea tan escasa. Recientemente tanto desde el grupo de Armilla, como desde la Asociación Dento Shito Ryu España se han organizado cursos tanto de karate como de Kobudo. Me sorprende amargamente que estas convocatorias con maestros de la talla de Juan Bish o Deogracias Medina tengan tan poca asistencia.
Teniendo en cuenta que en Granada hay unos 12 clubs de Karate y mil y pico licencias, cómo es posible que a estos cursos aparezca siempre el mismo grupo reducido de practicantes de los clubs, No Kachi, Seipai y Ocenic de Armilla. ¿Y el resto de gente? ¿Porqué karatekas de otros grupos de Shito Ryu que hay en Granada no vienen a los cursos organizados por Dento Shito Ryu? ¿Y la gente de Shotokan? ¿Qué pasa que el Shito Ryu no tiene nada que aportarles?
Me entristece ver en un curso impartido por Juan Bish, uno de los pocos 7º Dan de Kobudo que hay en Europa y una eminencia en el karate, una asistencia de menos de 15 personas. El último curso de Deogracias Medina, 25 asistentes, nadie que no perteneciera a los gimnasios indicados en el párrafo de arriba. Creo que no hay que recordar que Deo es alumno del maestro Mabuni Kenei, hijo del fundador de su estilo.
Me parece una situación muy triste. ¿Dónde estaba la gente del Shito Ryu de la Chana? ¿Y la gente de Escribano, Naveros, Gimnasio Neptuno y demás clubs? ¿Dónde estaban los profesores? No pueden decir que no se han enterado, yo lo hice. Simplemente no estaban porque no les dio la gana. Tristemente hay profesores, encerrados en sus burbujas, que creen que no tienen nada más que aprender, que ya lo saben todo, que se creen que saben más karate que nadie y que lo ellos llaman Karate es lo “más bueno y lo mejor”. Es triste ver como rencillas personales entre los diferentes profesores de karate de Granada dan como resultado una merma en el nivel de los practicantes y una bajísima asistencia a las actividades que se organizan.
Veo que la gente no se preocupa por aprender, empezando por el grupo más importante, que es el profesorado. Un grupo que debería estar continuamente reciclando, investigando y preocupándose por aprender y desarrollar el karate, sea en la faceta que sea, eso no me importa.
Hace poco le pregunté a un profesor de Shotokan si pensaba asistir al curso de Deo, me respondió que no, que era Shito Ryu y el no tenía tiempo para asistir a cursos que no fueran de Shotokan. Veo que esa es la tónica habitual de los practicantes de Granada. No sólo no se preocupan por aprender y ampliar sus conocimientos, sino que encima reniegan del resto de estilos o de líneas al considerarlos diferentes y que no tienen nada que aportarles.
Hace un par de meses se organizó un curso en Madrid con Patrick McCarthy, el mayor historiador occidental de Karate, siendo la primera vez que impartía un curso en España. De toda Andalucía, con sus miles de practicantes, sólo 5 asistentes.
La mayoría de practicantes están perdidos en la competición y la practica deportiva, sin buscar la esencia del “arte marcial” que practicamos. Perdidos en conceptos que no funcionan, en técnicas que no verifican y desprestigiando cada vez más el karate como arte marcial. Somos el hazmerreír del resto de artes marciales. Perdidos en los mandamientos del federativo de turno.
Por una o por otra razón se ha dejado de traer a Luís Méndez. Se intentó traer a Rubén Cernuda, pero no se cubrían gastos. Se trae a Juan Bish, y aparecemos cuatro gatos. Es triste, así no se avanza, cada uno no puede ir por su lado, karate sólo hay uno, y así deberíamos funcionar todos, como un solo elemento. En cambio la gente se mueve como grupos separados, sin preocuparse de lo que pueden aportar los demás.
Es triste ver que muchos profesores o grupos no organizan nada, no hacen nada para mejorar la situación y no se involucran para sacar al karate del pozo donde se encuentra.
Al final lo que se va a conseguir es que el nivel del karate granadino baje todavía más y que nadie organice ningún tipo de evento. Es triste ver como la gente no responde a actividades que aportan mucho más que un simple campeonato o un entrenamiento físico.
Es triste.
Afortunadamente toda regla tiene su excepción y alegra ver en los cursos a un reducido grupo de personas, dentro de una mayoría perdida, que queremos que esto no se pierda y que nos preocupamos por aprender y por seguir evolucionando en nuestro karate.
Ya lo puse en otro artículo de este blog,
el que no haya venido, eso se ha perdido.


5 comentarios:
Un alumno me dio el otro dia una leccion. Durante mucho timepo hemos pensado que tenemos que acercar el karate a todo el mundo, pero nos equivocamos, el karate como cualquier actividad artistica no esta al alcance de todos. Este alumno me dijo: hablando de la poca afluencia a los cursos de los maestros que has comentado, es que "esos maestros son Roll Royce del karate y todo el mundo no puede tener uno"
A mi y a mis compañeros nuestro maestro nos dijo algo muy sabio, muchos son los llamados, pero pocos los elegidos. tan sencillo como lo que nos pasa a posiblemente todos los que practicamos Karate y artes marciales, ¿con cuantos compañeros empezamos nuestra enseñanza y de esos cuantos llegamos a cinta negra? Saludos
Pienso como ustedes, la parte deportiva (de competencia) no me gusta, hoy ya soy sensei y quisiera aprender más a fondo el karate y su lado espiritual, la parte de mejoramiento personal a diario. Quisiera que me recomienden libros y asi transmitirle el conocimiento a los alumnos que aprecien el karate como yo y esten dispuestos a practicar y aprender hasta su último día de vida.
Mucha gente que consigue el cinto negro padece de un exceso de autocomplacencia. Se creen buenos, muy buenos, y cuando se ponen el traje y se ajustan el cinto, no hay quien les pare.
De este modo, un curso en el que les digan que su técnica de siempre está mal realizada no es santo de su devoción.
Más humildad es lo que hace falta.
Hola:
Si queréis cubrir gastos, aprender Kárate del bueno...etc.etc.
Traed al maestro Kancho Kanazawa...
Un saludo.
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